sábado, 10 de octubre de 2015

Fecha 38: ITALIANO 0 – ALMAGRO 0. Sólo le faltó el gol

El “Azzurro” arrancó dormido, aunque con el correr de los minutos logró acomodarse y ser superior a Almagro en el mediodía de Ciudad Evita. Sin embargo, no tuvo la claridad necesaria para establecer en la red la diferencia que hubo en el campo de juego y de esta manera se quedó lamentando un empate que no le sirve demasiado de cara a la lucha por la permanencia.
La visita fue quien tomó el protagonismo desde el inicio aprovechando cierto nerviosismo que reinaba en el ambiente por la crítica situación futbolística que atraviesa el conjunto conducido por Julio Toresani. Tan enchufado salió a jugar Almagro que antes de los dos minutos Holgado cabeceó contra el suelo, Acevedo alcanzó a desviarla y la pelota dio en el travesaño antes de salir al córner.
Mientras en el fondo no corría riesgos, Quiroz, Ruquet y Castano sobresalían del resto por su participación permanente en el juego de la mitad de la cancha hacia adelante, donde Altamirano tuvo su chance en un remate que se fue muy cerca del palo derecho.
Pero pasados los veinte Italiano dio un golpe de timón y pasó a manejar las instancias de juego con una cuota mayor de atrevimiento para empezar a darle más actividad a Gómez bajo los tres palos.
Daba la sensación de que el local se iría al descanso en ventaja por todo lo que generaba, pero la imprecisión a la hora de la definición le jugó una vez más en contra, lo mismo que tras el reinicio. Rojano no pudo, Coria tampoco y la suerte no los acompañaba, por lo que tanto en el juego como en las tribunas se veían constantes gestos de lamento.
Arrechea vio la segunda amarilla y Almagro se quedaba con diez cuando ya no mostraba síntomas de reacción y no le quedó otra que reacomodarse y resguardarse para al menos mantener el cero.
Los ingresos de Navarrete y de Fleita fueron claras muestras de la necesidad del azzurro  obtener los tres puntos, pero la velocidad y el aire fresco que pudieron aportar ambos no contó con la buena precisión frente al arco por parte de Coria en un par de manos a mano clarísimos.
Aún con la desesperación del caso, era solo un equipo el que quería y buscaba, incluso en los cuatro minutos adicionados. Pero el pitazo final trajo por el lado de los tanos una sensación de decepción por no haber podido ganar, pero a la vez hubo un merecido reconocimiento con aplausos a los jugadores por lo que habían entregado.