martes, 18 de abril de 2017

Fecha 26: LUJAN 2 – ITALIANO 1. No se endereza

Sportivo Italiano sufrió en Luján su tercera derrota consecutiva y, si bien aún permanece en el lote que clasificaría, empieza a preocuparse porque se siguen acercando los equipos que parecían estar lejos, pero fecha tras fecha acrecientan sus esperanzas de entrar al Reducido por el segundo ascenso.
Nuevamente el cambio de esquema pareció jugarle en contra a los de Ciudad Evita, ya que en esta oportunidad  se arriesgó demasiado jugando con una defensa de tres hombres que evidenciaba no tener tantas horas de ensayo.
El conjunto local, sin exquisiteces, esperaba un poco y aceleraba la búsqueda del arco de enfrente, donde Scalzo comenzaba a transformarse en figura por cada intervención efectiva. Dos veces fue Varela quien se topó con la seguridad del uno y luego Guzmán tampoco pudo vencerlo.
Por su parte, el “Azurro” no había mostrado mucho más allá de intentar volcar el juego en campo rival y encima la línea de fondo invitaba al dueño de casa a aprovechar los grandes espacios que se generaban en ese sector.
Además, Flegenal pocas veces logró asociarse con los puntas y entonces para llegar a Lescano se dependía exclusivamente de alguna aparición individual, hasta que Gurrieri asistió a Marclay y este sacó un derechazo que se metió entre el palo y el arquero.
Tras el descanso, Luján asumió lógicamente el protagonismo y con más corazón que fútbol fue en busca de la igualdad, que alcanzaría a través de un penal ejecutado por Guzmán tras una mano de Archubi.
Enseguida Ruibal entró por Flegenal, pero las cosas no mejoraron en la visita. Después Montemurro agotó las variantes con los ingresos de Pasquale y Lázzaro para tratar de ganar al menos en el juego aéreo, pero tampoco ellos prosperaron.
Del otro lado, el conjunto de la Basílica se equilibraba con el ingreso de De La Cuesta y parecía no conformarse con el empate e iba en busca del segundo, algo que finalmente conseguiría a solo tres minutos del final tras un remate del juvenil Auteri que Archubi desvió desafortunadamente hacia su propio arco.