sábado, 27 de febrero de 2010

Fecha 24: BELGRANO 4 - SP. ITALIANO 1. Un verdadero cuarteto cordobés

Belgrano recibió a Sportivo Italiano en su propia casa del Barrio Alberdi y por eso fue quien marcó el ritmo del partido, manejando los tiempos a su gusto, liquidándolo cuando se decidió y levantando el pie del acelerador al darse cuenta que la goleada estaba decretada y había que cuidar las piernas para el próximo compromiso.
Turus se anticipó a todos en un corner desde la derecha que lanzó Aldecoa y abrió la cuenta al minuto de juego, pero tan solo sesenta segundos después llegó la igualdad por la misma vía, aunque en este caso el tiro de esquina vino desde la izquierda ejecutado por Saccone y después de la peinada de un jugador celeste apareció Britos para empujarla de cabeza.
Así se veía un comienzo atractivo por los goles, por el ritmo que imponían ambos equipos y por los intentos cerca de las áreas que se producían generalmente por de los errores defensivos.
Pero el local empezó a explotar la contra y así llegaría a ponerse nuevamente arriba en el marcador cuando a Aldecoa se la puso a Chavarría, quien se fue por derecha y al entrar al área la tocó hacia atrás para la entrada de Pereyra y el “Pícaro” no tuvo obstáculos para poner el 2 a 1.
El “Pirata” ahora sí tomaba las riendas del encuentro ante un azzurro que cometía cada vez más errores en el fondo, que no le encontraba la vuelta en la zona de los volantes, que no llegaba con demasiado peligro en el arco de Olave y que dependía exclusivamente de lo que Britos pudiera generar.
Por eso el tercero de Belgrano no tardó en llegar tras otra habilitación de Aldecoa desde el círculo central para Pereyra, que apareció solo a las espaldas de Lobos y definió desde la media luna por arriba ante la salida desesperada de Bordad.
Durante el cuarto de hora final del primer tiempo, los de Toresani insinuaron una recuperación y tuvieron un poco más la pelota. Primero se acercaron con un disparo de Britos, que el uno contuvo en dos tiempos, y luego a través de un cabezazo de Sebastián Gómez que salió muy cerca del travesaño.
La segunda parte volvió a ser como el “Pirata” lo planteó, tratando de volcar el juego lejos de su arco e inquietando al rival cuando se lo propuso. Así a los nueve, la presión de Chavarría forzó un mal rechazo de Lobos hacia adentro que el delantero terminó rematando por arriba del arco con el arquero caído afuera del área.
Hasta que en un tiro libre tocaron corto para Lollo, este remató hacia el arco y tras desviarse en la barrera Bordad dejó un corto rebote que fue aprovechado por Farré para poner el 4 a 1 que sería inamovible.
La goleada estaba decretada e incluso pudo haber sido más amplia, pero los de Guyón empezaron a pensar en el clásico ante Instituto y no gastaron mucha más energía, mientras que Italiano ya no mostraba reacción en el campo ni en el banco, desde donde parecieron llegar tarde los cambios.
Sobre el final, el árbitro se solidarizó con los de Ciudad Evita e impidió que el anfitrión convirtiera una vez más al no cobrar un claro penal cuando, tras un tiro largo de Olave desde su campo, Leonardo Gómez derribó a Miranda antes de que este quedara mano a mano con el arquero.