sábado, 3 de diciembre de 2016

Fecha 17: ARG. MERLO 0 – SP. ITALIANO 3. Sigue subiendo

Con orden y practicidad, Sportivo Italiano goleó en su visita a Argentino de Merlo y logró ubicarse en soledad en el segundo lugar de la tabla, al menos hasta que jueguen los restantes perseguidores del líder Sacachispas.
Si bien la “Academia” cierra la tabla junto a Dock Sud, venía corrigiendo algunas falencias y así logro sumar una racha de cinco partidos sin derrotas y sin recibir goles. Trató de repetir ese camino en el comienzo del encuentro y el trámite se hizo parejo, pero sin demasiados atractivos en las cercanías de las áreas.
Con el correr de los minutos, la visita fue imponiendo tranquilidad para manejar el balón y poco a poco fue aprovechando cada uno de los errores que volvería a repetir su rival, principalmente en la parte defensiva.
Malandra y Marclay pasaron a ser inalcanzables por los costados para los laterales-volantes locales y justamente el ex Argentino de Quilmes se fue hasta el fondo por la derecha y lanzó un centro perfecto que Giambuzzi conectó en el primer palo hacia la red.
Efectividad pura para los de Aldirico en la primera aparición clara sobre el arco de enfrente, algo que repitió sobre el cierre de la primera parte cuando Malandra aprovechó una mala salida del fondo académico para estirar la ventaja.
A la vuelta del descanso, Quiroga agotó variantes buscando revertir la historia, pero sus dirigidos no encontraban un circuido de juego para abastecer a los de adelante, mientras que en el fondo generaba confusión cada vez que lo presionaban un poco.
El ingreso de Aguilera como volante por la derecha del ACIA sirvió para explotar aún más un sector por donde Marclay levantaba vuelo y nadie lograba detenerlo, a tal punto que entre ambos generaron varios contragolpes hasta llegar a clara posición de peligro.
Perelman bajó al “Pájaro” dentro del área, el juez no dudó en marcar penal y el propio delantero se encargó de transformarlo en gol con algo de suspenso, ya que Cabrera le atajó el remate, pero en el rebote se tomó revancha.
La diferencia ya era inamovible por más que restara jugarse un cuarto de hora porque los de Aldirico jamás sufrieron atrás, los volantes siguieron manejando el ritmo y los de adelante estuvieron atentos para presionar y tratar de no desperdiciar alguna chance que se les pudiera presentar.