martes, 8 de marzo de 2011

Fecha 29: ITALIANO 0 - MORON 1. El “Gallo” hizo a un lado al “Carancho”

La derrota como local ante Deportivo Morón por la mínima diferencia dejó a Sportivo Italiano sin entrenador, ya que Rubén Agüero presentó la renuncia a su cargo una vez finalizado el encuentro.
Con nueve jugadores que fueron la base del campeón de hace menos de dos años, el azzurro enfrentaba a los dirigidos justamente por “Cachín” Blanco, quien llevó a aquel equipo a la B Nacional.
El trámite de la primera parte fue bastante pobre en cuanto a la creatividad y las situaciones frente a los arcos, aunque el rápido desplazamiento del balón entre un campo y otro de daban cierta movilidad al juego.
Los de Ciudad Evita tenían por momentos mayor posesión, pero no alcanzaban las ganas de Ibañez para hacerse del balón ya que pocas veces encontraba socios. Solo Saccone con sus desbordes hacía entusiasmar a los hinchas y fue justamente él quien a los 15 sacó un remate bajo y cruzado desde la derecha que salió muy cerca del palo en la que sería la primera jugada de riesgo.
Por su parte, Morón se limitaba a esperar el error adversario para lastimar y poder alcanzar el primer triunfo del año que le permitiese acercarse al reducido. Ponce y Akerman intentaban llevar al equipo hacia adelante, aunque era insuficiente para inquietar a Anconetani.
A los 38 pudo quebrarse el cero tras un centro del “Lobo” desde la izquierda que encontró a Zárate entrando solo por el segundo palo, pero el cabezazo del ex delantero de Belgrano salió desviado.
Cuando parecía que se iban al descanso sin la apertura del marcador, Barrios Suárez apareció muy libre por la derecha a las espaldas de la última línea y ante la salida desesperada de Anconetani la puso por arriba con destino a la red para poner el 1 a 0 a favor de la visita.
El complemento tuvo a Morón cuidando el resultado y apostando al contragolpe ante un Italiano que seguía careciendo de ideas por más empuje que mostrara en busca de la igualdad.
Agüero se la jugó mandando a la cancha a Sabadía y Astudillo para atacar con tres y defender con tres, pero Saccone, aún arrastrando un calambre, seguía siendo la carta esperanzadora. Los minutos pasaban, la recuperación no llegaba y desde las tribunas bajaban reproches e insultos especialmente hacia el técnico, lo que ponía más nerviosos a los jugadores.
A los 20 salvó un defensor gallito en la raya y a los 34 Sabadía sacó un remate desde lejos que se fue cerca del palo. Italiano iba e iba, pero desordenado y por eso a veces corría riesgos atrás, a tal punto que Anconetani evitó el segundo ante el debutante Sanabria y luego fue Chacón quien se lo perdió.
Para el final quedó una jugada polémica por una mano de Acosta en el área que pudo haber beneficiado al azzurro con la ejecución de un penal. Pero el juez la dejó pasar y llegó el último pitazo que desató nuevamente la ira de la gente y marcó el final de otro ciclo para el olvido.