jueves, 7 de mayo de 2015

Fecha 14: MORON 0 – ITALIANO 0. Ganaron las imprecisiones

En un partido tan frío como la tarde, Deportivo Morón y Sportivo Italiano se repartieron más errores que aciertos y por eso el empate sin goles fue el resultado más acorde. De esta manera, el conjunto que conduce Ferraresi dejó atrás la serie de cuatro derrotas consecutivas, aunque ahora son ocho las presentaciones que lleva sin sumar de a tres.
Mucho no se podía pretender entre un equipo que deambula en la mitad de la tabla y otro que no logra despegarse del fondo. La falta de lucidez en el juego fue el común denominador en ambos y si tuvieron alguna posibilidad de convertir fue más por el error rival que por virtud propia. 
Al local le costó plantarse en su propia cancha ante uno de los peores equipos del campeonato, ya que este no se sintió inferior y lo presionó permanentemente con la idea de hacerlo equivocar en la administración del balón.
Sin embargo, Italiano falló una vez más a la hora de la definición porque Coria habilitó desde la izquierda a Di Biasi, quien remató desviado desde el punto penal cuando recién empezaba la historia.
Bordón y Barreal debieron dejar la cancha por lesiones y el reacomodamiento por suerte no le resultó tan complicado, aunque tempranamente el técnico se quedó con dos recambios menos. Fernández pasó a jugar de central –cumplió una buena labor en una posición desconocida para él- y Ruiz ingresó al lateral derecho.
Del lado del “Gallo”, solo Martínez aportaba la habilidad y la creatividad necesaria para generar juego, aunque pocas veces encontraba los socios ideales para llegar con riesgo al arco de enfrente. Por eso fue recién sobre el final del primer tiempo cuando tuvo la chance de romper el cero, pero el uno y los palos se lo negaron.
Tras el descanso, las cosas no mejoraban en Morón y tampoco encontró demasiadas respuestas en los cambios, aunque por momentos ganó en el dominio territorial y no supo cómo quebrar la última línea visitante.
El ACIA se mostró firme bajo los tres palos y también en la línea de fondo, donde trataba de no complicarse. Además, batalló en el medio, pero escasearon las ideas ofensivas a tal punto que Molina se retrasaba muy seguido para entrar en juego, mientras que a Coria se lo notaba ansioso y acelerado
Restando solo tres minutos, apareció en toda su plenitud Peratta, quien casi no había intervenido y debió asegurar el empate con una doble tapada ante Coria, para el lamento de los azzurros presentes, que aún deben estar agarrándose la cabeza por cómo se perdió el triunfo sobre el final estando solo delante del arquero.