martes, 12 de noviembre de 2013

Fecha 14: SAN TELMO 2 – ITALIANO 0. Con poco, el "Candombero" fue mucho más

Los grandes errores que tuvo del medio hacia atrás y el nerviosismo por la presencia de un árbitro con el cual se sintió perjudicado en una ocasión anterior le jugaron una mala pasada a Sportivo Italiano y cortó una serie invicta de nueve presentaciones tras caer por 2 a 0 ante San Telmo.
Fue una tarde para el olvido para el conjunto de Mario Rizzi por las desinteligencias individuales a la hora de defender y por la ausencia de un funcionamiento colectivo que le sirviera para revertir la tempranera desventaja.
Un hábil y desequilibrante Lezcano complicó a los defensores visitantes y Zuleta abrió la cuenta a los diez gracias a un rebote afortunado tras un intento de rechazo de Drago. Después, el equipo de la isla Maciel fue ordenado, sólido atrás y punzante adelante cuando se lo propuso.
Martínez era el motor del azzurro cuando a los 25 minutos vio la roja por excederse en las protestas y a partir de ese momento sus compañeros jamás encontraron las ideas para dar vuelta el resultado.
Sin una actuación sobresaliente, pero con la ventaja tanto en el marcador como en el número de jugadores, el “Candombero” manejó el trámite casi sin sobresaltos hasta la finalización de la primera parte.
Tras el descanso, Rizzi hizo debutar a Bordon en lugar de Guibelalde para armar una línea de tres en el fondo junto a Palavecino y Laso, mientras que Ciavarelli se adelantaba a volantear por derecha y Heredia jugaba más suelto.
De esa manera Italiano logró insinuar algo en el primer cuarto por el empuje natural que provoca estar abajo en el marcador, pero nada más que eso. Encima a los 18 Laso coronó su flojo partido con una patada inexplicable dentro del área que le ocasionó la expulsión y un penal para el local.
Lezcano se encargó de transformar en el segundo gol la falta que él mismo generó y de allí en adelante San Telmo hizo circular la pelota al ritmo del “ole” de los hinchas e incluso pudo haber ampliado aún más la diferencia si no fuese por algunas oportunas intervenciones de Drago.
Además de la buena imagen que dejó el arquero pese a recibir dos goles, de la pobre actuación general del conjunto de Ciudad Evita, solo puede rescatarse el sacrificio de Rosas y la entrega permanente de Heredia.