lunes, 15 de septiembre de 2014

Fecha 10: LOS ANDES 0 - ITALIANO 0. No hubo diferencias

El puntero y el último no se sacaron ventajas en el marcador, ya que Los Andes careció de la cuota de fútbol que lo caracteriza e incluso puso en riesgo su invicto ante un Italiano que le planteó por momentos un partido de igual a igual y que contó con las jugadas más claras para desnivelar.
La flamante dupla técnica azzurra trató de no hacer cambios bruscos en el equipo, sino simplemente agregarle algunas cuestiones tácticas teniendo en cuenta que enfrentaba al puntero.
Durante la primera parte, los de Lomas tuvieron protagonismo, dinámica y profundidad, pero no contaron con la precisión necesaria para concretar lo que insinuaba. Lorefice manejaba los hilos en la mitad de la cancha, Vera se movía con velocidad y habilidad por todo el frente de ataque, pero faltaban las sociedades de juego para crearle peligro a Drago.
Por su parte, Italiano contaría con las situaciones más claras de gol pese a tener menor posesión, pero Oviedo seguramente no olvidará una noche con la puntería torcida porque falló dos mano a mano clarísimos en el primer tiempo y también desperdició un par de ocasiones en el inicio del segundo.
Imprevistamente, la visita tuvo que hacer tres variantes por lesiones, pero aun así no se resintió la estructura del equipo, sino que por el contrario los que ingresaron lo revitalizaron haciendo retroceder a su rival unos metros e impidiéndole avanzar por los costados.
Hasta que el ingreso de Abregú volvió a despertar al líder y Vera estuvo de cara al gol en un par de ocasiones, como también Linás tuvo su chance haciendo lucir al uno visitante cuando el partido parecía estar abierto para ambos.
Pero dentro de la cancha seguía sin reflejarse lo que muestra la tabla porque Italiano se mantenía firme y ordenado con un Laso que, luego de un comienzo irregular, se fue afianzando y fortaleció a la última línea hasta transformarse en figura de un equipo que con más actitud y concentración logró cambiar su imagen.
Al final fue un empate, que resulta muy meritorio si se tiene en cuenta como llegaba cada uno, aunque la sensación final fue que el Azzurro podría haber dado la sorpresa quedándose con los tres puntos de no ser porque Oviedo estuvo con la pólvora mojada.