Las malas condiciones del campo
Así fue que a los 17 se produjo la primera llegada clara frente a los arcos. Vieytes cruzó un centro pasado desde la izquierda, Sánchez ganó en lo alto para bajársela al solitario Allende que entró por detrás de los centrales y lejos del alcance de Martínez para abrir el marcador pese al esfuerzo de Anconetani.
Italiano no reaccionaba, Britos no aparecía en su plenitud más allá de algún capricho individual, Saccone no podía solo pese a sus corridas y el resto de los volantes no colaboraban. Heredia y López
Entonces el local hizo mejor pie aún, no rifó la pelota, no se apresuró y minuto a minuto sentía que el partido iba a ser suyo. Vieytes dejó un zurco en el sector izquierdo del conjunto de Floresta de tanto ir y venir, quitando y llevando, Zárate aportó la inteligencia para manejar los tiempos del equipo y Allende estuvo siempre acompañando y ubicado en el lugar exacto para asustar.
Justamente ellos tres fueron los partícipes de la mejor jugada del encuentro a los 7 minutos del complemento. Corner desperdiciado por los de “Cachín”, Zarate la tomó y empezó a correr y correr, antes de llegar al área la abrió para la subida de Vieytes por izquierda y este dio un pase perfecto para la entrada de Allende por el otro sector y 2 a 0 para All Boys.
Parecía asunto liquidado porque Italiano no reaccionaba y encima Risso se perdía el descuento solo frente al arquero para después abandonar el campo. Los ingresos de Abalsamo y Verdún tampoco sirvieron para revertir la historia, ni siquiera cuando su rival se quedó sin una de sus cartas claves, Zárate, por doble amonestación.

La frutilla del postre llegó a 7 del final y a través de uno de los máximos símbolos del albo, que no había tenido una buena actuación. Verdún intentó tirar un caño para salir jugando cerca del banderín del corner de su sector derecho, Vieytes no se dejó engañar y lanzó un centro preciso a la cabeza del rubio delantero goleador con toda la defensa azzurra mal parada.
Asunto liquidado para All Boys y a disfrutar de una semana más de descanso, con la punta en el bolsillo y un presente futbolístico para ilusionar. Enfrente la otra cara, la de la preocupación porque se perdió de una forma imprevista y porque no pudo repetir lo que venía haciendo para seguir prendido entre los líderes.