domingo, 31 de enero de 2010

Fecha 20: INDEP. RIVAD. MZA. 4 – SP. ITALIANO 1. Lo golpearon de entrada y jamás se recuperó

Pasan los partidos y a Sportivo Italiano se le complica cada vez más su permanencia ante la seguidilla de resultados adversos y la falta de puntos que necesita urgentemente para engrosar su bajo promedio. Esta vez fue Independiente Rivadavia de Mendoza quien se aprovechó del mal momento que atraviesa el azzurro, pegándole un cachetazo de entrada y manejando el partido de principio a fin sin darle espacio para la recuperación.
Aún no se habían jugado dos minutos cuando el defensor Loeschbor cruzó toda la cancha y apareció en el área contraria para meter un cabezazo al ángulo superior derecho del debutante Bordad. Quedaba casi todo el encuentro para que los del Víctor Molina pudieran recuperarse, pero el local no le dio tiempo porque manejó la pelota y el juego en todo sentido.
Los laterales y volantes del conjunto mendocino desbordaban por los costados, Garipe era dueño del medio campo, Ferradas amenazaba en las cercanías del área y además contaba con la presencia goleadora de Velázquez, que pasada la media hora estiraría la diferencia con un remate desde lejos que nuevamente quedó fuera del alcance del arquero.
Encima, Italiano no encontraba el camino y por supuesto no lograba dejar a sus delanteros de cara al gol porque Britos no era enlace, ya que quedó muy cerrado a la izquierda como cuarto volante. Además, Ronconi no sabía con quien descargar, Seba Gómez estaba impreciso y Verón no podía aportar más que su juvenil voluntad.
Sobre el final de la primera parte se produjo una dudosa jugada en el área de Independiente cuando Abalsamo fue desplazado en el momento que intentaba saltar a cabecear, pero el juez dejó seguir y al azzurro lo privaron de la posibilidad de descontar desde el punto penal.
Con el 2 a 0 abajo se preveían cambios, pero el “Nono” se la jugó por los mismos once, aunque soltó a Britos para que se juntara más con los de adelante e intentara revertir el resultado. Para eso también corrió a Verón a la izquierda y Seba Gómez a la derecha.
Esa esperanza duró tan solo nueve minutos porque el árbitro cobró un penal inexistente sobre Velázquez, que él mismo se encargó de transformar en el tercer gol. Luego Solís entró solo para conectar un centro de Romero desde la derecha y decretar un 4 a 0 irremontable.
Recién allí se produjeron los tardíos ingresos de Natalicchio y Saccone, quienes poco pudieron hacer para reaccionar al conjunto visitante. Abalsamo se iría expulsado por una falta sobre Seltzer y Britos de cabeza, tras un centro de Verón desde la izquierda, anotaría el descuento solo para la estadística.